Lima, Peru · Peru
Qué ver en Lima en 3 días - Ceviche y acantilados
Un plato de ceviche brillante de limón y todos los asientos ocupados pasado el mediodía. Este plan de tres días en Lima gira en torno a un largo almuerzo diario, del centro colonial y sus catacumbas a los acantilados de Miraflores y Barranco.
Publicado el 5 de octubre de 2026
Un plato de ceviche llega a la mesa, brillante de limón, con la cebolla morada amontonada encima y una rodaja de camote al lado. Apenas ha pasado el mediodía y no queda un asiento libre. Eso es Lima en una sola escena.
Este plan de **qué ver en Lima en 3 días** gira en torno a ese momento. Cada día tiene un almuerzo largo en el centro, con una mañana de visitas antes y una tarde tranquila después. Verás el centro colonial y sus catacumbas, un museo de oro antiguo, el sendero sobre los acantilados de Miraflores y las calles artísticas de Barranco. Las caminatas son cortas. Las comidas, sin prisas.
¿Por qué pasar tres días en Lima y organizarlos en torno al almuerzo?
Lima se extiende kilómetros a lo largo del Pacífico, y cruzarla con tráfico puede comerse una tarde entera. La solución es dedicar cada día a una sola zona y quedarte ahí. Tres días bastan para hacerlo sin correr.
La comida también marca el ritmo. En Perú el almuerzo es la comida principal, y el ceviche es un plato de día, porque las cevicherías sirven por tradición el pescado capturado esa misma mañana y muchas cierran a media tarde. Así que el día gira en torno al mediodía.
Así encajan **3 días en Lima**. El día 1 recorre el centro histórico, con su catedral, las catacumbas del convento y un almuerzo de ceviche clásico. El día 2 empieza en el Museo Larco de Pueblo Libre y sigue en Miraflores con un almuerzo moderno y un paseo por los acantilados. El día 3 sigue el mismo camino costero hacia el sur hasta Barranco, con sus murales, el viejo puente de madera y un largo almuerzo cerca del mar. Cada día te mantiene en un solo distrito, así que este formato de tres días deja más tiempo en la mesa y menos en el taxi.
Una palabra sobre el cielo. Durante parte del año la costa se cubre con una suave neblina gris que los limeños llaman garúa, y el resto del tiempo se vuelve soleada y cálida. Las dos versiones le sientan bien a esta ruta.
Día 1 — Centro histórico, catacumbas y almuerzo de ceviche
El centro es donde nació la Lima española, trazada en cuadrícula alrededor de una gran plaza. Empieza en la Plaza Mayor, donde la Catedral, el Palacio de Gobierno y el Palacio Arzobispal enmarcan el espacio. Levanta la vista hacia el Palacio Arzobispal. Sus balcones de madera tallada, cerrados como pequeñas cabinas, permitían mirar la calle sin ser visto.
Desde ahí, camina unas cuadras hasta el **Convento de San Francisco**. La iglesia amarilla y blanca esconde un claustro revestido de azulejos sevillanos, una biblioteca de viejos libros encuadernados en cuero y, debajo de todo, catacumbas donde los huesos están dispuestos en patrones circulares. Las visitas son guiadas, y la [web del museo](https://museoconventosanfranciscoycatacumbas.com.pe/) detalla las normas de visita.
Para entonces tendrás hambre. Busca una cevichería tradicional o un restaurante del centro de los de siempre, con una carta corta. Pide el ceviche clásico y bébete el jugo que queda al fondo del plato. Eso es la leche de tigre, y los limeños juran por ella.
La tarde puede ser ligera. Pasea hasta la Plaza San Martín, con sus fachadas señoriales, o recorre el Parque de la Muralla junto al río, donde sobrevive un tramo de la antigua muralla de la ciudad. El centro está más concurrido de día, así que lleva el móvil y el bolso bien cerca entre la multitud.
Día 2 — Museo Larco, el malecón de Miraflores y el atardecer
Pueblo Libre es un distrito residencial tranquilo, y su estrella es el **Museo Larco**, instalado en una casona colonial encalada y envuelta en buganvillas. Dentro encontrarás miles de cerámicas, textiles y piezas de oro precolombinas de culturas que dominaron esta costa mucho antes que los incas. Los depósitos abiertos, estante tras estante de rostros de arcilla, son un espectáculo en sí mismos. Consulta la [web del museo](https://www.museolarco.org/en/) para los detalles de la visita antes de ir. Su café del jardín es un buen lugar para tomar algo entre flores.
Después, ve a Miraflores a almorzar. Es la cara más pulida de Lima, y la cocina lo demuestra. Busca comida nikkei, el estilo japonés-peruano nacido de generaciones de inmigrantes japoneses. El pescado crudo se corta más fino, las salsas tiran de soya y sésamo, y los platos lucen más sobrios que los cuencos colmados del centro.
Baja el almuerzo paseando por el Malecón, el camino que recorre lo alto de los acantilados sobre el océano. El Parque del Amor, con su enorme estatua de una pareja besándose y sus bancas de mosaico, está justo en el borde. Los parapentes pasan a la altura de tus ojos. Sigue hacia el faro mientras la luz se vuelve dorada sobre el agua. Este mismo camino une Miraflores y Barranco, lo que deja listo el día siguiente.
Día 3 — Las calles artísticas de Barranco, el Puente de los Suspiros y un almuerzo al atardecer
Barranco fue en su día el refugio de playa de los limeños adinerados, y sus viejas casonas albergan galerías, talleres y bares. Camina o haz un trayecto corto hacia el sur por la costa y empieza en el Parque Municipal, donde los vecinos se sientan bajo los árboles. Luego piérdete por las calles laterales. Los murales cubren paredes enteras.
Antes de almorzar, busca el **Puente de los Suspiros**, un esbelto puente de madera sobre un pasaje sombreado. La leyenda dice que debes contener la respiración al cruzarlo para que se cumpla un deseo. Debajo, el camino de la Bajada de Baños desciende entre casas antiguas hacia el mar, y al final se abre el borde del acantilado.
Aquí el almuerzo debe ser largo. Elige un sitio con vista al océano, o una picantería que sirva cocina casera peruana en porciones generosas. Termina con un pisco sour o un vaso de chicha morada, la bebida de maíz morado especiada con canela y clavo.
Pasa la tarde entre galerías y tiendas de artesanía, y luego acomódate en una terraza para la noche.
¿Cómo se come el ceviche como un limeño?
El ceviche es pescado crudo curado en jugo de limón con ají, cebolla morada y sal, que suele servirse con camote y choclo de grano grande. Los limeños lo comen al mediodía, no en la cena, porque el pescado debe ser del día. Una carta corta y un comedor lleno a mediodía son las mejores señales de que has dado con un buen sitio. Ese es el corazón de cualquier **guía gastronómica de Lima**, y vale tanto en el centro como en la costa. La versión clásica es viva y ácida, con dados de pescado blanco y mucha cebolla. Las versiones nikkei cortan el pescado fino y añaden toques japoneses como soya o sésamo. Las cocinas modernas juegan con los ingredientes y lo preparan con pulpo, conchas o fruta. Pide leche de tigre si quieres la marinada sola, a menudo servida en un vasito como reconstituyente.
Más allá del ceviche, busca el tiradito, un primo al estilo sashimi con una cremosa salsa de ají. Los anticuchos son brochetas de corazón de res a la parrilla, ahumadas y tiernas. El lomo saltado es un salteado de carne, tomate y papas fritas que muestra la influencia china en la cocina peruana. La causa alterna capas de puré frío de papa amarilla con rellenos.
¿Qué consejos prácticos facilitan la visita a Lima?
La mayoría de las **cosas que hacer en Lima** se concentran en unos pocos distritos, así que dónde duermas define tus días. Miraflores es la base más práctica, con fácil acceso a la costa y muchos lugares para comer. Barranco tiene más carácter y un ritmo más pausado. El centro te pone la historia en la puerta, pero se vacía por la noche. Cualquiera sirve para un plan de tres días en Lima, siempre que aceptes algún trayecto en coche.
Moverse es más fácil de lo que sugiere el mapa. El Metropolitano circula por un carril exclusivo entre el centro y los distritos del sur. Las apps de transporte y los taxis autorizados cubren el resto, y dentro de cada distrito se camina muy bien.
Lleva capas, incluso en los meses de sol, porque la brisa marina refresca rápido las noches. Ponte protector solar también con el cielo gris. Reserva los restaurantes populares con antelación cuando puedas. La [oficina oficial de turismo](https://www.peru.travel/destinations/lima) tiene más ideas para planear tu estancia.
¿Listo para planear tus propios días en Lima?
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