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Reikiavik, capital de Islandia

Reykjavik · Iceland

Qué ver en Reikiavik en 2 días - Piscinas, iglesia y auroras

Dos días en la capital de Islandia: Hallgrímskirkja y Harpa, un mercado gastronómico en una antigua fábrica de pescado, piscinas geotermales donde se relajan los locales y un plan realista para ver la aurora boreal desde la ciudad.

Publicado el 12 de octubre de 2026

Reikiavik es una capital pequeña con una personalidad enorme. En menos de una hora a pie puedes plantarte bajo una torre inspirada en el basalto, curiosear en un mercado gastronómico junto al puerto y sumergirte en una piscina al aire libre envuelta en vapor. Este plan para ver **Reikiavik en 2 días** apuesta por la sencillez. El primer día recorre el centro y sus vistas sobre los tejados. El segundo va hacia el oeste, al frente marítimo de Grandi, y luego al sur, entre colinas y piscinas. Y si viajas en otoño o invierno, cada noche despejada trae la posibilidad de ver auroras sobre tu cabeza.

¿Por qué dos días funcionan tan bien en Reikiavik?

El centro es lo bastante compacto como para recorrerlo entero a pie. Laugavegur, la principal calle comercial, está a un corto paseo de Hallgrímskirkja, y Harpa queda a pocos minutos del Puerto Viejo. Menos tiempo en transporte y más tiempo para mirar. Dos días permiten ver lo esencial sin prisas.

La ciudad también cambia de carácter con las estaciones. El verano trae tardes largas y luminosas que se alargan hasta bien entrada la noche. El otoño y el invierno traen largas horas de oscuridad, aire fresco y la posibilidad de ver la aurora boreal. En cualquier caso, dos días bastan para captar el ritmo del lugar.

Un esquema útil es reservar las mañanas para los monumentos y los paseos. Las tardes son ideales para las piscinas, cuando la luz se apaga y sube el vapor. Las noches son para los mercados gastronómicos, los bares y, si está despejado, el cielo.

Muchos viajeros añaden además una excursión al Círculo Dorado o a la península de Reykjanes. Funciona bien como tercer día. Pero aquí la idea es otra: la ciudad en sí merece dos días completos, y la mayoría de las mejores ideas sobre **qué hacer en Reikiavik** están justo dentro de ella.

Día 1 - Hallgrímskirkja, Laugavegur y el Puerto Viejo

Empieza en **Hallgrímskirkja**, la iglesia de hormigón que domina el horizonte. Su fachada escalonada evoca el basalto columnar, la roca hexagonal que se forma cuando la lava se enfría lentamente. Por dentro, el espacio es luminoso y sobrio. Sube en ascensor a la torre para disfrutar de una amplia vista de tejados de colores, la bahía y las montañas del fondo. La información para visitantes está en la [web oficial de Hallgrímskirkja](https://www.hallgrimskirkja.is/).

Delante se alza la estatua de Leif Eriksson, un regalo de Estados Unidos. Es un punto de encuentro práctico y un buen lugar para hacer fotos.

Desde allí, baja por Skólavörðustígur, la calle pintada con los colores del arcoíris y llena de galerías y tiendas de lana. Desemboca directamente en **Laugavegur**, la calle principal de la ciudad para cafés, panaderías y tiendas independientes. Tómatelo con calma. Para a comer un rollo de canela, entra en una tienda de diseño, fíjate en los murales escondidos en las calles laterales.

Sigue hacia el agua y llegarás al **auditorio Harpa**. Diseñado por Henning Larsen Architects junto al artista Olafur Eliasson, su fachada de cristal descompone la luz en cambiantes juegos de color. No necesitas entrada para disfrutarlo. Recorre el vestíbulo, sube las escaleras y contempla el puerto a través del cristal. La [web de Harpa](https://www.harpa.is/en) publica la programación si quieres ver algún espectáculo.

Un corto paseo hacia el oeste te lleva al Puerto Viejo. Barcos de pesca, salidas para avistar ballenas y chiringuitos de marisco se alinean en el muelle. En los días despejados, el monte Esja se recorta al otro lado de la bahía. Pide fish and chips o una sopa de langosta y luego vuelve hacia Laugavegur para la noche, cuando se llenan los bares y restaurantes.

¿Dónde ver la aurora boreal sin salir de la ciudad?

Sí, a veces se puede ver la aurora sin salir de la ciudad. Hacen falta tres cosas: oscuridad, cielo despejado y actividad solar. La temporada va aproximadamente de finales de agosto a abril, cuando las noches son lo bastante largas. La contaminación lumínica es el principal obstáculo, así que conviene alejarse de las calles más iluminadas.

Dos lugares fáciles son la orilla del puerto junto a la escultura Sun Voyager y las laderas boscosas de la colina de Öskjuhlíð. El faro de Grótta, en el extremo occidental de la península, es todavía más oscuro y muy popular entre los locales. Antes de salir, consulta la nubosidad y la actividad en la [previsión de auroras de la Oficina Meteorológica de Islandia](https://en.vedur.is/weather/forecasts/aurora/).

Ten paciencia. Las auroras pueden aparecer, desvanecerse y volver en menos de una hora. Abrígate bien y dale tiempo.

Día 2 - Grandi, Perlan y las piscinas geotermales

Empieza en el barrio de Grandi, la antigua zona pesquera al oeste del puerto. Sus antiguos almacenes albergan estudios de diseño, una heladería y **Grandi Mathöll**, un mercado gastronómico en una antigua fábrica de pescado. Los puestos sirven sopa islandesa de cordero, cuencos de skyr, cigalas y mucho más. Es un sitio cómodo para un desayuno tardío o una comida temprana.

Muy cerca, la exposición Whales of Iceland muestra réplicas a tamaño real de las especies que se alimentan en estas aguas. Ponerse bajo una ballena azul a escala real impresiona. Es una buena parada si viajas con niños.

Después cruza la ciudad hasta la colina de **Öskjuhlíð**. En lo alto está Perlan, una cúpula de cristal construida sobre los depósitos de agua caliente de la ciudad. Alberga un museo de la naturaleza con una cueva de hielo interior y un mirador con vistas panorámicas. El bosque de la colina es una rareza en Islandia, y sus senderos permiten un agradable paseo corto.

Al pie de la colina está Nauthólsvík, una pequeña playa geotermal donde el agua templada desemboca en una laguna resguardada. Es uno de los sitios favoritos de los locales en cualquier estación, y la entrada es barata o gratuita en ciertos horarios.

Termina el día en **Laugardalslaug**, el mayor complejo de piscinas al aire libre de la ciudad. Pozas calientes, baños de vapor y una larga piscina exterior se encuentran en el verde valle de Laugardalur. Aquí vienen los vecinos después del trabajo, y es la mejor manera de cerrar la visita.

¿Cómo funcionan las piscinas de Reikiavik para los visitantes?

Islandia se asienta sobre la dorsal mesoatlántica, donde el calor volcánico llega a la superficie. Reikiavik canaliza esa energía hacia las casas y hacia sus **piscinas geotermales** públicas, que se mantienen calientes todo el año. Las pozas calientes suelen ir de agradablemente templadas a muy calientes. Para los locales, el baño diario es menos un capricho que un hábito social.

Hay algunas costumbres importantes. Todo el mundo se ducha a fondo sin bañador antes de entrar, y el personal se lo toma muy en serio. Los vestuarios son comunes. Lleva toalla o alquila una, y deja los zapatos en la entrada.

En las pozas calientes se conversa de forma relajada. Los locales hablan del tiempo, de política y de fútbol. Únete a la charla o simplemente escucha.

La oficina de turismo [Visit Reykjavik](https://visitreykjavik.is/) recoge las piscinas de la ciudad por si quieres probar más de una.

¿Qué saber antes de visitar Reikiavik?

En la capital de Islandia el tiempo cambia rápido. El viento y la lluvia pueden llegar en cuestión de minutos, incluso en verano. Lleva una capa exterior impermeable y capas intermedias de abrigo sea cual sea la estación. Un buen calzado para caminar ayuda en aceras mojadas y senderos de colina.

El pago con tarjeta se acepta casi en todas partes, así que rara vez necesitarás efectivo. El pago sin contacto funciona incluso en los puestos de comida más pequeños.

La ruta del Día 1 se hace fácilmente a pie. Para el Día 2, los autobuses públicos Strætó conectan Grandi, Perlan y Laugardalur, aunque en días secos también se puede ir caminando o en bici. Hay taxis, pero son caros.

Cuenta con precios altos en comida y bebida. Los mercados gastronómicos y las panaderías tienen buena relación calidad-precio.

Las horas de luz varían muchísimo a lo largo del año. Organiza las visitas al aire libre según la luz que tengas y deja las noches libres para la aurora.

¿Listo para planificar tus días en Reikiavik?

Reikiavik reúne calor geotermal, arquitectura atrevida y la posibilidad de ver auroras en una ciudad que se cruza a pie. Dos días te dan la iglesia, el puerto, el mercado gastronómico y al menos un largo baño caliente.

Crea tu propio itinerario con Keptour: añade los lugares que te llamen la atención, organízalos por días y comparte el plan con quien venga contigo.

La ciudad recompensa a quien camina sin prisa y se permite desvíos espontáneos. Un mural en una calle lateral, una piscina donde los vecinos se reúnen después del trabajo, un banco junto al puerto cuando el cielo se vuelve verde. Dos días son un gran comienzo, y el resto del país te estará esperando en el próximo viaje.

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